Sao Miguel en 3 días

En esta entrada te damos los mejores tips para conocer la isla de Sao Miguel en 3 días! Preparad@ para descubrir una de las islas más fascinantes del planeta?

Día 1 en la isla de Sao Miguel:

Caldeira Velha.

Si te gustan los baños termales, este es tu sitio! Si nunca los has probado, es un lugar ideal para hacerlo. Entre frondosa y selvática vegetación, podrás disfrutar de un baño super relajante en aguas a 38º. Estas aguas proceden calientes del interior de la tierra, debido a la actividad volcánica presente en toda la isla.

enjoydaybyday en caldeira velha, baños termales en sao miguel


✅ Tip: acude a primera hora!!! (abren las instalaciones a las 9 am). Así podrás bañarte con toda tranquilidad en una de sus 3 piscinas naturales, podrás aparcar en la puerta y tendrás seguro una taquilla disponible. Nosotros así lo hicimos, y estuvimos allí algo más de 2 horas; os aseguro que la cantidad de gente que había a eso de las 11 h de la mañana era alucinante, muchísimos coches aparcados a lo largo de la carretera, y una cola bastante importante para esperar a tener una taquilla libre. Precio normal 8€. Precio reducido 4€. Si solo quieres ver el lugar sin bañarte, cuesta mucho menos. Taquilla gratuita, dejando 10€ de depósito. 

Salto del cabrito

Es una cascada que está bastante cerca de Caldeira Velha, por esa razón nos acercamos a verla. El camino es bastante empinado, pero no hay problema para acceder en coche hasta la misma cascada. Si vas caminando debe ser muy cansado!

salto del cabrito, cascada en sao miguel

Ribeira Grande

Es la segunda población más importante de la isla y te brindará un agradable paseo. Nos gustaron especialmente la iglesia matriz de Nuestra Señora de la Estrella y la capilla del Espíritu Santo. Nosotros decidimos comer aquí, puesto que eran aproximadamente las 13 h. Y allí se suele comer un poco antes a lo que estamos acostumbrados en España.

Faro y mirador de Cintrao

Alucinante llegar hasta este faro y encontrarnos totalmente solos! Eso sí, acompañados por unas cuantas vacas que allí pastaban felizmente. Creo que las vacas de las Azores deben ser unas de las más felices del mundo. En el mirador que está un poco antes de llegar al faro, hay una especie de pérgola muy auténtica y desde allí podrás contemplar los espectaculares acantilados. Disfrutamos especialmente en los lugares que no están dentro de los top10 de un lugar, por así decirlo. Nos gusta adentrarnos y conocer en profundidad los lugares que visitamos.

Mirador en carretera secundaria

Conviene muchas veces salirse de las carreteras más importantes y hacer los trayectos por carreteras secundarias. Especialemente en esta isla, donde la mayoría de ellas están enmarcadas entre flores y una vegetación tan exhuberante. Todas ellas están muy bien asfaltadas. Todo esto viene a que, por casualidad nos encontramos en este mirador en el que también estábamos solos y donde hicimos algunas fotos interesantes.

Playa de los Molinos – Praia dos Moinhos

Te gustan las playas de arena negra? A nosotros nos encantan! Y esta la encontramos por casualidad. Disfrutamos un buen rato mojándonos en la orilla y nos tomamos una cervecita en una terraza que está a pie de playa. Nos recordó a nuestro viaje a Lanzarote, lugar en que yo pisé por primera vez una playa de arena negra. Recordar que estábamos en el mes de junio, la playa estaba muy traquila y el agua muy agradable para refrescarse un poco, aunque nos dio pereza ponernos otra vez los bañadores (que además estaban mojados de los baños en Caldeira Velha).

Porto Formoso

Otra agradable población, como lo son todas en esta isla! Como os comentaba, nos encanta meternos en todos los recobecos, y gracias a esto descubrimos un rincón con mucho encanto. Se trata de unas casitas de pescadores pintadas en colores muy vivos. Nos encantó lo diferente del lugar, desde luego para sacar unas fotos muy instagrameables, jejjeje!

Cha Gorreana

Imprescindible en tu viaje a Sao Miguel ir a visitar esta fábrica de Te, con unas plantaciones a su alrededor preciosas. Y además te invitan a tomar te! Ideal para sacar bonitas fotos entre las hileras de te, tomar un te bien calentito (o dos) y además ver toda la maquinaria tan antigua en funcionamiento con la que preparan esta rica infusión. El olor a te en la entrada de la fábrica es embriagador. Cuidado porque la hora de cierre es a las 19 h.!! Pudimos probar el te por los pelos!

Día 2 en el Paraíso

Lagoas Empadadas y Lagoa de Canario

Otros huéspedes de la casa de airbnb con los que hicimos amistad,nos recomendaron, de camino a la Lagoa de Sete Cidades, ver las Lagoas Empadadas y la Lagoa de Canario.

Debido a la espesa niebla de las primeras horas de la mañana, no pudimos ver las Lagoas Empadadas. Nos asomamos al mirador, donde se encontraban un grupo de portugueses majísimos, a quienes les pedimos si nos podían hacer una foto con el fondo blanco de la niebla. Les gustó la idea, así que a continuación les hicimos una foto de grupo!

La Lagoa de Canario sí que pudimos verla, pero no nos detuvimos mucho rato, ansiosos por llegar al lugar más representativo de esta isla.

Lagoa das Sete Cidades

Este es el mayor lago de agua dulce de Azores, formado por la laguna verde y la laguna azul. Al llegar aquí te quedas sin palabras, el paisaje es de una belleza belleza extrema e indescriptible. Procuré no ver muchas fotos antes de ir a este lugar, para no perder capacidad de sorpresa, y debo decir que quedé sin palabras. 

Después de recorrer en coche todo el perímetro de la lagoa azul, proseguimos nuestro camino hacia la costa occidental de la isla.

Mosteiros

Había visto una foto de los islotes de Mosteiros y no quería irme de allí sin hacer una sesión de fotos en esta zona. Aquí también hay una playa de arena negra, desde la cual tienes unas vistas impresionantes hacia los islotes.

Antes de ello, como ya era la hora de comer, buscamos un restaurante en esta zona y dejándonos llevar por las buenas opiniones, guié a Clemente hasta el restaurante O Américo. Es muy sencillo,pero el trato fue buenísimo. Estaba lleno, pero por suerte sólo tuvimos que esperar 15 minutos para sentarnos. Comimos de picoteo,unas gamas, lapas y pulpo asado. Precio: 37€ los dos.

Ponta da Ferraria

En las horas de marea baja (a partir de las 18 h., aunque esto va cambiando), va muchísima gente a darse un baño; y es entre las rocas se forma una piscina natural, la cual además se queda calentita debido a la acción volcánica. Cuando fuimos aún no había bajado la marea, y aún así había gente bañándose con el agua todavía fría, porque el mar estaba bastante calmado. Yo me animé a darme un chapuzón, no queríamos “perder” dos horas allí hasta que bajase la marea, y además cada vez llegaba más gente.

Otra opción en este mismo lugar es entrar al Spa termal Termas da Ferraria. Nosotros decidimos seguir rumbo, ya que todavía nos faltaba mucho por ver !

Y si eres como nosotros, que no te dejas ningún faro por ver, acércate a ver el faro de Ferraria; es muy chulo, con la estructura similar al de Finisterre.

Lagoa das Furnas y Furnas

Por proximidad, a continuación podríamos haber ido a Ponta Delgada, a conocer la capital y pasear por ella, pero decidimos dejar esto para la mañana del 4º día, en el que haríamos el cambio de isla.

Así que en algo más de una hora de coche, nos plantamos en la Lagoa das Furnas, para ver las características fumarolas o chimeneas de humo. El olor en las zonas de fumarolas es muy peculiar, debido a la alta concentración de azufre. Para acceder hasta esta zona se paga 2€ por persona.

En el pueblo de Furnas también hay una zona de fumarolas muy espectacular. Recomiendo visitar ambas, puesto que son diferentes. En la primera todo está llano junto al lago, y ves como tienen ollas de cocido típico cocinándose con el calor de la tierra. Las segundas están en el pueblo y son de acceso gratuíto.

Pozas de Doña Beija

Y para finalizar un día redondo en esta isla, nada mejor que relajarte en las aguas termales de las Pozas de Doña Beija. Son unas piscinas de agua termal al aire libre y a diferentes temperaturas, unas con chorros, otras con cascadas… es una genial forma de terminar el día, ya que está abierto hasta las 23 h. A nosotros nos gustó mucho verlo cuando todavía era de día y estar hasta que anocheció entrando y saliendo de las piscinas. Precio: 4 €. Alquiler de taquilla aparte, pero no es necesaria, ya que te prestan una cesta verde en la que llevar tus cosas. Así puedes llevar tu cámara o móvil protegido entre tu ropa.

Día 3 en la mayor de las islas de las Azores

Ribeira dos Caldeiroes

Este lugar también nos lo habían recomendado nuestros amigos del alojamiento. Se trata de una cascada muy bonita (con bastante más agua que la del Salto do Cabrito), hasta la cual se puede llegar en coche.

Ya que la fábrica de Te de la que os hablábamos antes nos venía de camino, hicimos una cortísima parada para tomar una buena taza de te y contemplar el paisaje, esta vez por la mañana. Había muchísima más gente que la otra vez que lo habíamos visitado justo antes de que cerrasen, lo bueno es que esta vez sí que vimos las máquinas en funcionamiento.

Ponta do Arnel – Maia – Ponta de Santo Antonio

En la zona este de la isla, la carretera es de curvas y más curvas. Pensamos que se nos iba a hacer muy pesado, por lo que llegamos hasta el mirador de Ponta do Arnel, desde el que vimos el faro del mismo nombre, estuvimos recorriendo la zona que nos faltaba por conocer del norte.

Nuestro objetivo era ver en algún momento del día la Lagoa do Fogo, la cual nos habían señalado como imprescindible. Pero a través de la aplicación “Spot Azores” , la cual te permite ver en directo varios puntos de interés de la isla, veíamos que estaba muy cubierta de nubes y que sería una tontería llegar hasta allí para no poder ver “nada”. Por lo que continuamos recorriendo lugares que desconocíamos por el momento.

Comimos en Maia, en el restaurante Fim de Século. Nos hieron una parrillada de pescado para los 2, y nos costó 37€. No me gustó el hecho de que non hay carta, ellos te dicen lo que tienen de viva voz, y tú eliges.

A continuación, pasando de largo Ribera Grande, porque ya la conocíamos, nos dirigimos hacia la Ponta de Santo Antonio y Ponta de Santa Bárbara. Nuévamente estábamos prácticamente solos por estas zonas de la isla, y los acantalidos eran asombrosos.

Lagoa de Fogo

Cuando nos cansamos de dar vueltas nos dirigimos hacia el alojamiento, donde nos dimos un baño en la piscina, y a contiuación nos fuimos hacia la Lagoa do Fogo.

Era la última tarde que íbamos a estar en esta isla, y noqueríamos irnos de allí sin al menos intentar ver este Lago precioso, que también es un referente de la isla.

Conforme nos acercábamos, se veían algunos claros entre tantas nubes, y al final pudimos cumplir nuestro propósito de ver la Lagoa do Fogo. Eso sí, por unos instantes, porque estando allí vimos como las nubes volvían a cubrirlo todo, privándonos de tan hermoso paisaje. Pero la habíamos visto y teníamos la foto! jajaja. La verdad fue espectacular!

Ermida Nossa Senhora da Paz

Ya quedaba muy poco tiempo de luz solar, pero había visto esta curiosa hermita en unas fotos, y me apetecía verla. Y al final, por unos pocos kilómetros más, no pasaba nada! Así que fuimos cuando estaba casi anocheciendo, y estábamos de nuevo solos! Todavía pudimos hacer un par de fotos chulas para nuestro instagram!

Esa noche cenamos en el restaurante Paladares da Quinta, un poco más caro que lo habitual en la isla, pero muy bien. Compartimos un plato de Bacalao y unode  Solomillo, con una copa de vino cada uno, y nos costó 43€.

Día de conexión Sao Miguel – Terceira

Este día nuestro avión hacia Terceira partía a las 13 h, por lo que decidimos dejar la capital, Ponta Delgada, para este último día por la mañana. Dimos un agradable paseo por la zona más céntrica, alrededor de la iglesia matriz de San Sebastián ( Sao Sebastiao), y como no, fotografiamos las famosas Portas da Cidade. Después de tomar un café frente a la iglesia, ya pusimos rumbo hacia el aeropuerto y en pocos minutos estábamos devolviendo el coche de alquiler y esperando la salida de nuestro vuelo a Terceira!

A las 14 h. ya estábamos en Terceira rumbo a nuestro alojamiento de airbnb. Después de que nos recibiesen y comer algo, nos dispusimos a conocer la capital, Angra do Heroísmo, ya que nos quedaba muy cerca. Primero de todo entramos con el coche en el Monte Brasil, donde viven cervatillos en libertad que están acostumbrados a que las personas vayamos a verles. Después fuimos a pasear por la población, de calles adoquinadas y coloridas fachadas. A destacar la Iglesia de la Misericordia, de un color azul súper intenso.

No te pierdas los mejores tips para conocer por libre la isla de Terceira.

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